150.000 Km2 se evitaron deforestar en la Amazonía y el Gran Chaco

 

Tres ejemplos ilustran esta transformación de relevancia

Durante 2013 líderes indígenas, referentes campesinos y organizaciones sociales monitorearon permanentemente los cambios en el caudal, el curso y la población piscícola del río Pilcomayo, tanto en terreno como con imágenes satelitales, estableciendo un sistema de alerta temprana ante inundaciones y sequías. Esto ha mejorado la capacidad de preparación y respuesta de los ganaderos criollos y pueblos originarios en relación a la ganadería, la pesca, los bosques y la agricultura, salvaguardando la seguridad alimentaria y evitando pérdidas económicas. Este modelo de gestión transfronteriza del recurso está basado en la capacidad de combinar la información satelital con el saber tradicional indígena y campesino sobre el comportamiento del río. El río Pilcomayo, compartido por Bolivia, Paraguay y Argentina, es uno de los más inestables del mundo por la cantidad de sedimentos que acarrea y suele provocar inundaciones y sequías que impactan en las más de 100 comunidades indígenas que dependen de él para su subsistencia.

Fundación Avina y sus aliados han colaborado para que el departamento de Caquetá, en Colombia, establezca la Comisión Forestal, que estará encargada de monitorear la deforestación, generar acciones para evitarla y planificar el uso del suelo en la región.

A través de la coordinación entre el gobierno, empresarios, universidades, académicos, organizaciones de la
sociedad civil e indígenas, se elaboró una propuesta para establecer una comisión regional de ordenamiento territorial en Caquetá. Se trata de una novedosa y única experiencia en el país, la cual fue aprobada por la Asamblea Departamental en el 2013. La Presidencia de la República aportará recursos para contratar a especialistas que planifiquen el manejo del territorio, y los diferentes actores que monitorean la deforestación en el Departamento construirán una metodología única para ejecutarlo, a través de un único software para la región.

Durante 2013 líderes indígenas, referentes campesinos y organizaciones sociales monitorearon permanentemente los cambios en el caudal, el curso y la población piscícola del río Pilcomayo, tanto en terreno como con imágenes satelitales, estableciendo un sistema de alerta temprana ante inundaciones y sequías. Esto ha mejorado la capacidad de preparación y respuesta de los ganaderos criollos y pueblos originarios en relación a la ganadería, la pesca, los bosques y la agricultura, salvaguardando la seguridad alimentaria y evitando pérdidas económicas. Este modelo de gestión transfronteriza del recurso está basado en la capacidad de combinar la información satelital con el saber tradicional indígena y campesino sobre el comportamiento del río.

El río Pilcomayo, compartido por Bolivia, Paraguay y Argentina, es uno de los más inestables del mundo por la cantidad de sedimentos que acarrea y suele provocar inundaciones y sequías que impactan en las más de 100 comunidades indígenas que dependen de él para su subsistencia.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google+