Acuerdo de París es galardonado con el premio “Princesa de Asturias”

 

 

Conférence des Nations Unies sur les changements climatiques - COP21 (Paris, Le Bourget)

Conférence des Nations Unies sur les changements climatiques – COP21 (Paris, Le Bourget)

El Acuerdo de París contra el calentamiento global, alcanzado en París en diciembre pasado y la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) fueron galardonados este miércoles con el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional 2016.

“En nombre de todos mis colegas de la CMNUCC, quiero dar las gracias al comité del Premio Príncipe de Asturias 2016 y a los jueces por otorgar este prestigioso reconocimiento a nuestro trabajo y contribución a la cooperación internacional… Creo sinceramente que el Acuerdo de París, que se ha logrado tras más de veinte años de trabajo y con el aporte de tantísimas personas, marca un hito en la cooperación entre las naciones dentro de la ONU, haciendo frente a una amenaza global y sistemática para las vidas y el sustento de las personas en todo el mundo, dijo Christiana Figueres en el sitio web de la Fundación Princesa de Asturias tras conocer el galardón.

El Acuerdo de París demuestra que “el multilateralismo está vivo y goza de buena salud, y puede ser un catalizador y un faro que ilumine la cooperación internacional en un sinfín de retos en este siglo XXI, no sólo el del desarrollo sostenible. El acuerdo y el positivismo que se ha generado son las semillas para un nuevo y renovado compromiso con la paz y la seguridad en todo el mundo, que constituyen la esencia de la razón de ser de la ONU”, añadió Figueres.

Veintisiete candidaturas de 14 nacionalidades optaban a este galardón.

El premio otorgado es el séptimo en concederse de los ocho galardones que convoca anualmente la Fundación Princesa de Asturias, que este año alcanzan su XXXVI edición, que se cerrará el próximo mes septiembre con la concesión del de la Concordia.

La Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático es el acuerdo de la ONU que tiene por objeto principal la estabilización de las emisiones de gases de efecto invernadero de manera que “impida la interferencia perjudicial del ser humano en el sistema climático”.

En este contexto, la Cumbre de París de finales de 2015 (conocida como COP 21), que estuvo presidida por el entonces ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Laurent Fabius, logró la firma de un acuerdo histórico en la lucha contra el cambio climático para contener el aumento de la temperatura de la Tierra. En ella, los países miembros lograron alcanzar un acuerdo histórico –incluidos China y EE.UU.– por su carácter vinculante y universal.

Los pilares fundamentales de este acuerdo establecen la necesidad de “mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2ºC con respecto a los niveles preindustriales, y proseguir los esfuerzos para limitar ese aumento de la temperatura a 1,5ºC con respecto a los niveles preindustriales” tal y como refleja su artículo 2º, así como que tenga efecto jurídicamente vinculante para los países firmantes, que las partes que son países desarrollados aumenten el nivel de su apoyo financiero comprometiéndose a movilizar conjuntamente 100.000 millones de dólares anuales hasta 2020 y que el acuerdo sea revisado cada cinco años.

De los 195 países que aprobaron el acuerdo en la COP de París, 171 firmaron dicho documento el pasado 22 de abril, lo que supone el inicio del proceso de ratificación y entrada en vigor del mismo. Los esfuerzos de Figueres y Fabius por alcanzar este pacto les ha valido el reconocimiento del Premio Ewald von Kleist para la paz internacional y resolución de conflictos en 2016.

Como mecanismo para acelerar la ambición frente al cambio climático antes de la entrada en vigencia del Acuerdo de París al 2020, se ha instalado un segmento anual de alto nivel en las Conferencias de las Partes (COP, por sus siglas en inglés) de la CMNUCC para dar seguimiento y aumentar los compromisos de acción climática de actores no estatales.

La decisión se basa en los resultados del Día de la Acción Climática en la COP20 y el impacto de la Agenda de Acción Lima-París (LPAA, por sus siglas en inglés) en la COP21. Ambas iniciativas tuvieron un fuerte liderazgo del Gobierno del Perú, con el apoyo y acompañamiento de Fundación Avina.

“El liderazgo de América Latina ha sido crítico para alcanzar el acuerdo de París lo cual fue reconocido por el Presidente Hollande con la entrega de la legión de honor al Ministro del Ambiente del Perú, Manuel Pulgar Vidal y a la Secretaria ejecutiva de la Convención de Cambio Climático Cristiana Figueres”, expresó Ramiro Fernández, Director de Cambio Climático para América Latina de Fundación Avina.

Agregó que el aporte de la sociedad civil y otros actores “no estatales” ha sido formalmente reconocido en París a través del “Lima Paris Action Agenda” y se espera que sus contribuciones permitan aumentar la ambición de los países para manternos bajo los 2° que sugiere la ciencia”

El LPAA es una alianza entre Perú, Francia, Ban Ki-moon –Secretario General de las Naciones Unidas y Figueres de la CMNUCC– para impulsar la acción climática en 2015 bajo la cual se presentaron compromisos que involucran a 2025 empresas, 420 inversores y 235 organizaciones de la sociedad civil por miles de millones de dólares que afectan a más de mil millones de personas.

Esta decisión de la COP21 marca un antes y un después en el reconocimiento y aporte de pueblos indígenas, el sector privado, los gobiernos subnacionales y la sociedad civil en la construcción de un futuro que mantenga el aumento de la temperatura global “muy por debajo de los 2°C”, como define el Acuerdo de París.

 

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