InContext 85: F20 promueve ambición en la acción climática de los G20

 

La Cumbre del G20 se desarrolló entre el 7 y 8 de julio pasado en Hamburgo. Con la Presidencia de Alemania, la reunión de 2017 se realizó bajo el lema “Dando forma a un mundo interconectado” y además del tradicional grupo de financiamiento se buscó acuerdos sobre temas de interés mundial y este año por presión del organizador se sumó el cambio climático. En paralelo y siguiendo el ejemplo de grupos de sindicatos laborales,  el sector privado y think tanks, un conjunto de fundaciones y organizaciones filantrópicas han realizado una alianza y fundado una plataforma denominada F20 (Fundaciones 20). 

La plataforma F20 busca comunicar sobre la necesidad de acelerar la acción sobre el cambio climático e influenciar al G20 para generar políticas que fomenten la economía de “cero carbono” de acuerdo a los objetivos trazados en el Acuerdo de París y la agenda de desarrollo 2030. Además, la plataforma F20 demuestra a los gobiernos que la sociedad civil tiene un papel crucial que desempeñar en los procesos de sostenibilidad global y debe ser incluida en las decisiones sobre el tema.

En línea con sus acciones para incidir sobre el G20, la plataforma F20 ha publicado un reporte denominado “Accelerating the Global and Local Paradigm Shift” (Acelerando el cambio de paradigma global y local). El informe analiza la transición energética emergente hacia los sistemas de energía renovable a nivel mundial y en los países específicos del G20. Sobre la base de este análisis y un estudio de 3 casos que también integran el informe, se formulan recomendaciones para las fundaciones y el G20 con el fin de acelerar la mitigación al cambio climático y la sostenibilidad.

Los mensajes principales del documento son los siguientes:

  1. La transición energética hacia sistemas de energía renovable está en marcha y se está acelerando, impulsada por una combinación de intervenciones políticas, una rápida innovación, la caída de los costos de la electricidad renovable y el cambio de las prioridades sociales en diferentes áreas tales como la importancia que se concede al aire limpio, al desarrollo industrial verde y a las inversiones en comunidades locales.
  2. Esta transición genera enormes oportunidades para que los países y las empresas creen un nuevo tipo de empleo y desarrollo económico basado en sistemas energéticos renovables y eficientes.
  3. Un cambio económico en la escala y la velocidad requeridas para mitigar el cambio climático no puede lograrse únicamente “De arriba hacia abajo”, sino que solo puede aplicarse con la participación y el involucramiento de la sociedad civil, que debe ser vista como un actor esencial de las políticas para impulsar un nuevo paradigma de desarrollo económico sostenible, para la creación de empleo y para ayudar a mitigar el cambio climático.
  4. A pesar del surgimiento de una transición energética hacia las energías renovables, el ritmo de cambio es insuficiente para lograr el objetivo de la comunidad global de limitar el calentamiento a menos de 2°C, mucho menos 1.5°C. Para ello, se requiere un fortalecimiento de las políticas públicas y los países del G20 tienen una responsabilidad particular en este sentido. El Acuerdo de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible deben constituir la base de un nuevo mandato que se establezca en el G20, para hacer de la protección climática y la sostenibilidad uno de sus objetivos principales. En este contexto, la plataforma F20 condena sin reservas la decisión de la Administración del Presidente Donald Trump de retirar a los Estados Unidos del Acuerdo de París, un acuerdo que ha merecido un apoyo mundial sin precedentes.

Argentina y la energía renovable

El documento del F20 continúa ejemplificando tres casos emblemáticos, China, India y Argentina. El caso latinoamericano se denomina “Política Climática y Energética en Argentina: Desarrollo de una Visión Socialmente Aceptable de una Transformación a Largo Plazo”.

Durante muchos años la economía Argentina y el sector energético estuvieron sujetos a importantes distorsiones debido a los altos subsidios, en particular para los combustibles fósiles. Los subsidios anuales de energía se estimaron en 2,5% del PIB. Desde fines de 2015, Argentina, que originalmente estaba retrasada en el desarrollo de las energías renovables, lanzó un ambicioso plan bajo la Ley 27.191 para desarrollar la producción de energía renovable conocida como RenovAr; con el objetivo de alcanzar el 20% del consumo energético de las energías renovables en 2025 o 10 GW de capacidad productiva. En 2016 se creó un fondo público para apoyar el despliegue de energías renovables, que debería capitalizarse anualmente dependiendo de cuánto dinero se haya ahorrado en el año anterior a través del consumo evitado de combustibles fósiles debido a la energía renovable.

El sector de las energías renovables de Argentina está en la cúspide de un auge. Se ha iniciado un importante proceso de reforma del sector, que ha puesto las energías renovables en el centro de una estrategia para satisfacer la demanda de electricidad y mejorar los resultados económicos. La estrategia ya ha dado sus frutos habiéndose licitado en 2016 la suma de 3.400MW de energías renovables con ofertas competitivas y rentables recibidas en las dos primeras rondas de proyectos. Sin embargo, este proceso de reforma debe complementarse con una visión a largo plazo y global, en consonancia con el compromiso asumido bajo el Acuerdo de París en el desarrollo de una estrategia de descarbonización para el largo plazo que contribuya a mantener el aumento de la temperatura global debajo de los 2° C. En este sentido, el desarrollo de vías de transformación puede ser un marco crucial para la evaluación de políticas y el compromiso social con las partes interesadas, a fin de lograr un consenso.

En Argentina, el nuevo Ministerio de Energía ha demostrado un firme compromiso con la visión de largo plazo y la participación ciudadana. Por primera vez, el gobierno presentó un escenario energético al 2025 y ha firmado un convenio con la Plataforma Escenarios Energéticos Argentina en su interés de desarrollar una visión energética al 2050 para Argentina. Este es un buen ejemplo de cómo un compromiso a largo plazo de la sociedad civil en la construcción de espacios para el diálogo social sobre políticas y opciones de desarrollo, pueden, en última instancia, proporcionar un importante apoyo a las políticas energéticas.

Recomendaciones para el G20

El documento también enuncia una serie de recomendaciones hacia el G20 sobre las cuestiones climáticas:

Sin dudas la articulación F20 representa una gran oportunidad para incidir en el G20 sobre las temáticas relacionadas al cambio climático y mucho más para América Latina y en especial para Argentina que será la sede del evento en 2018.

Referencias:

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