Posicionamiento de Avina sobre la explotación y uso del amianto

 

Avina fue creada en 1994 por Stephan Schmidheiny, empresario pionero que lideró a nivel mundial, a partir de la década del 70, la eliminación del uso del amianto, hasta abandonar esta industria a fines de la década del 80. En consonancia con esta trayectoria y compromiso, Avina se manifiesta en contra de la continuidad del uso del amianto en cualquier tipo de industria. Por eso, las autoridades públicas de todas las naciones deben aprobar normativas y reglamentar la prohibición de la producción y uso del amianto, incluyendo las acciones de protección de los derechos de las víctimas afectadas por este material y reparación de los efectos negativos causados por su uso.

1. En el marco ético de su actuación desde 1994 en América Latina, la Fundación Avina comprende y acompaña las posiciones e iniciativas por la eliminación de la producción de amianto a nivel mundial. El conocimiento científico actual no deja márgenes de duda en cuanto al alcance de las tragedia humana que la minería y procesamiento del amianto provocan.

2. Inspirada en el pioneirismo de su fundador en la eliminación de un mineral nocivo como es el amianto, Avina considera importante comunicar su posición sobre la extracción e industrialización hasta hoy dia de este material.

Sobre el amianto

3. El amianto es un mineral que se encuentra en la naturaleza en forma de fibras, con propiedades de alta durabilidad, impermeabilidad y resistencia al fuego. Sus características lo convirtieron en una materia prima de gran interés para la industria, por su potencial de aplicación en una amplia diversidad de tipos de materiales usados en todo el mundo en la construcción civil, aislamiento acústico y térmico y en productos textiles.

4. Estudios que se venían realizando desde tiempo atrás, lograron confirmar de manera definitiva en la década de los años 90 que el asbesto tenía una relación causal con serias enfermedades como la asbestosis (fibrosis pulmonar difusa), el cáncer de pulmón, el mesotelioma (tumor maligno de pleura y del peritonio), cáncer de laringe y cáncer gastrointestinal, que se manifiestan entre 20 o 30 años después del momento de exposición al material. Las investigaciones confirman que las enfermedades afectan tanto a trabajadores como a sus familiares, que inhalan las fibras de amianto existentes en suspensión en el aire o depositadas en las ropas y herramientas, siendo así transportadas a largas distancias.

5. Históricamente, las medidas adoptadas para enfrentar los impactos del amianto buscaron formas de reducir el nivel de exposición a través de programas de seguridad e higienización de las áreas de trabajo. A pesar de ello, la fase de experimentación del manejo del amianto fue superada por el hecho de no haber certeza científica con respecto a lo que sería un límite mínimo de exposición sin ofrecer riesgos a los seres humanos. La presión mundial por el reconocimiento de miles de víctimas por las diferentes industrias que utilizaron y todavía utilizan el amianto, y el desarrollo de nuevas fibras sintéticas con cualidades similares, apuntan a la conclusión de que la prohibición del amianto es la decisión más adecuada en términos ecológicos, económicos y éticos.

6. A pesar de eso, en 2/3 de los países, la gran mayoría de ellos en desarrollo, todavía se explota, industrializa y usa el amianto, en muchos casos sin ningún tipo de control o monitoreo.

Stephan Schmidheiny, pionero en eliminar el amianto

7. Stephan Schmidheiny, fundador de Avina, heredó en 1976, a la edad de 29 años, el Grupo Suizo Eternit, industria ligada a la construcción civil y una de las muchas empresas en el sector que usaba amianto en sus productos.

8. Al frente de Eternit Suiza, de manera pionera a nivel global, decide invertir en investigaciones de materiales substitutos, trabajando en asociación con compañías alemanas y japonesas, llegando al desarrollo y aplicación de fibras a base de pulpa de papel. Al mismo tiempo, Stephan Schmidheiny adopta medidas adicionales de seguridad e higienización en las áreas de manejo y producción de amianto, buscando alcanzar un nivel mínimo de exposición a la substancia que, en la década del ’70, se creía como el adecuado para impedir el surgimiento futuro de enfermedades.

9. Ocho años antes de que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicara en 1984 el documento “Seguridad en la utilización del amianto” con indicaciones de seguridad laboral, las empresas de Stephan Schmidheiny ya aplicaban las recomendaciones allí mencionadas y en ese año, Eternit ya había sustituido el amianto en el 50% de su producción.

10. Los costos asociados a la búsqueda de materiales substitutivos, las intensas medidas de mitigación de riesgos en sus empresas y la falta de consenso entre las industrias del ramo que se negaban a efectuar inversiones similares, afectaron el poder competitivo de mercado de las empresas de Stephan Schmidheiny. Económicamente, se volvieron insostenibles y muchas fueron cerradas. Schmidheiny, entonces, se desvinculó por completo de la industria del amianto en 1989, vendiendo su participación accionaria en Eternit en todo el mundo.

11. Su salida de la industria estuvo marcada por el desarrollo de un programa de apoyo a la salud de las víctimas expuestas al amianto en las fábricas bajo su responsabilidad, implicando inversiones de más de 50 millones de euros.

12. Stephan Schmidheiny pasa entonces a invertir en empresas de distinta naturaleza, impulsa acciones filantrópicas de relevancia global, se convierte en un líder en temáticas ambientales y sociales, actuando junto a otros importantes líderes de movimientos sociales, del sector privado y de las Naciones Unidas.
Perspectiva de Avina sobre el amianto

13. Avina cree que una situación con estas características enfrenta a la sociedad organizada, a los gobiernos, al sector privado y a la ciencia, con grandes desafíos en la busca y oferta de respuestas basadas en responsabilidades compartidas, de naturaleza jurídica, legal, social, económica y de derechos humanos.

14. Avina no podría dejar de alinearse a la comunidad internacional que defiende la protección de los seres humanos y del planeta. El amianto es efectivamente un problema global que exige acciones urgentes que sean implementadas en distintos frentes, asumidas conjuntamente por la industria, los gobiernos y la sociedad organizada.

15. En la visión de Avina, las autoridades públicas de todas las naciones tienen la responsabilidad de crear normas y reglamentar la prohibición de la producción y uso del amianto, además de desarrollar acciones de protección y recuperación de derechos en todas las dimensiones de ciudadanía de las víctimas afectadas por este material.

16. Manteniendo la inspiración ética de su fundador Stephan Schmidheiny, líder mundial pionero en la eliminación del uso del amianto, Avina se opone a que se continúe utilizando el amianto en cualquier tipo de procedimiento industrial que exponga a las personas a este material cancerígeno.

17. Con una actuación independiente y autónoma en toda su historia, los recursos de la Fundación Avina son y siempre fueron libres de cualquier asociación con la industria del amianto. Avina apoya el desarrollo sustentable, contribuye a la construcción participativa de marcos legales benéficos para la sociedad y el planeta, y promueve el desarrollo de nuevas tecnologías a favor de modelos de sociedad más inclusivos.

18. Basada en analisis conjunto con aliados, hasta ahora Avina no ha priorizado temas de protección de trabajadores y comunidades en gestión de impactos frente a procesos industriales, focalizándose en oportunidades para contribuir al desarrollo sostentable en America Latina.

19. En 20 años de actuación en América Latina en conjunto con más de 5 mil instituciones, los logros alcanzados en las temáticas arriba referidas son significativos: más de dos millones de personas en la región tienen mejor acceso al agua como un derecho humano; en más de 60 ciudades latinoamericanas, los ciudadanos participan de forma democráticas del debate público sobre la calidad de las políticas en beneficio de la sociedad; más de dos millones de recicladores y sus familias disfrutan de efectiva inclusión económica y social; y una progresiva reducción de la deforestación en la Amazonía.

20. Avina cree que la sociedad mundial es cada vez más consciente y participativa en la necesidad de prohibir el uso de amianto y confía en que las medidas adecuadas serán adoptadas para que sea definitivamente removido de la economía de las naciones, a partir de la responsabilidad que asuman los gobiernos y la industria.

America Latina
Nov 2014

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google+