San Pablo (SP) – Seis de cada diez quilos de carbón vegetal producido en Brasil viene de la destrucción de bosques nativos y, muchas veces, su producción se lleva a cabo con mano de obra esclava o degradante. El problema se concentra en la Amazonía, pero Cerrado, Mata Atlántica, Caatinga y Pantanal también son víctimas de esas prácticas arcaicas.

Es lo que revela Combate a la devastación ambiental y al trabajo esclavo en la producción de hierro y acero, que exigió dos años de dedicación de Avina, WWF-Brasil, Instituto Ethos, Rede Nossa São Paulo, Repórter Brasil y Papel Social. La investigación fue presentada el 12 de junio, durante la Conferencia Ethos Internacional, en San Pablo.

El estudio involucró polos siderúrgicos en Pará, Maranhão, Minas Gerais y Mato Grosso do Sol, e contiene estudios de caso que revelan la complejidad y el alcance de la ilegalidad. Fueron rastreados desde casos de producción de carbón en hornos clandestinos escondidos en el bosque hasta grandes industrias que usan el carbón obtenido con devastación ambiental y trabajo esclavo. Informes de fiscalización federal, actuaciones policiales, procedimientos investigativos dl Ministerio Público Federal y pruebas materiales fueron analizados y controlados.

De esta manera se establecieron los vínculos entre el carbón ilegal y algunas de las mayores siderúrgicas brasileras y mundiales. El combustible es uno de los principales ítems  de la producción de hierro, base de las vigas de acero y materia prima para fundiciones, fábricas de autopartes, maquinarias y electrónicos. La escoria siderúrgica es utilizada en la producción de cemento. En Brasil, la fabricación de acero está en manos de 28 grandes fábricas, administradas por nueve empresas. El año pasado, el país produjo 48 millones de toneladas brutas de acero.

En abril de 2012, fue consolidado el Grupo de Trabajo del Carbón Sustentable, iniciativa a la que adhirieron en primer lugar el Instituto Carvão Cidadão y las empresas DNA Carvoejamento y DNA Energética, Libra Ligas, Mahle, Rotavi, Simasul, Companhia Siderúrgica Vale do Pindaré, Vetorial y Atelmig. El compromiso será reforzado con la adhesión gradual de nuevas empresas y otros segmentos ligados a la producción de carbón, hierro y acero.

El objetivo es garantizar que sea posible rastrear el origen de la madera usada para la producción del carbón y los caminos que el producto recorre hasta las siderúrgicas, permitiendo el uso de fuentes legales y renovables en toda la cadena productiva de hierro y acero. Además, es necesaria una mayor eficiencia en la producción de carbón, ampliar el área con bosques plantados y manejados en bases sustentables hasta 2020 y desarrollar políticas públicas e incentivos económicos que apoyen esas transformaciones.