Si bien se trata de un paradigma que ha sido cuestionado, no ha emergido una alternativa que permita pensar en su agotamiento ni justificar su abandono; por el contrario, muchos diagnósticos críticos apuntan a señalar limitaciones que deben ser abordadas, para avanzar hacia un desarrollo más coherente, sistemático y con capacidad de enfrentar retos de carácter estructural. Avina propone asumir con “realismo constructivo” la vigencia del paradigma del Desarrollo Sostenible.
Esta visión sobre los factores más críticos que inciden en el Desarrollo Sostenible significa que a la par de la ética como eje central se deben colocar las múltiples dimensiones inherentes a la lógica del poder, tales como las asimetrías entre las naciones, los intereses duros de las élites, los incentivos diferenciales de los actores, los vínculos entre la dinámica de los procesos políticos y el cambio social.
Más que nunca los principios del Desarrollo Sostenible cobran vigencia y ofrecen un marco ético bajo el cual lidiar con los desafíos que enfrentamos, en procura de que los mismos se integren en las agendas políticas y económicas de nuestros países, al buscar que la asimetría en el ejercicio del poder no vulnere los derechos básicos de un alto porcentaje de la población.
En este contexto América Latina tiene potencial para ser protagonista de cambios globales, ya que posee un conjunto de ventajas reales para conciliar el desarrollo humano con los límites planetarios. Con la reserva más completa de servicios ecosistémicos, una escala demográfica que puede sostenerse fácilmente con esos recursos y una alta proporción de población joven conectada globalmente a través de la tecnología, la región se encuentra en muy buenas condiciones para responder a los desafíos del desarrollo sin verse obligada a sacrificar su patrimonio natural y proponiendo el Cuidado como un valor central en todos los niveles de la vida. Hacerlo, sin embargo, requiere fortalecer sus esquemas de gobernanza, innovar en sus sistemas de producción y consolidar su integración regional, y fortalecer su posicionamiento global.
Como organización latinoamericana, Fundación Avina desea ser parte de la construcción realista, ética y constructiva del paradigma de Desarrollo Sostenible, a partir de la capacidad demostrada de sentar en una misma mesa a diversos sectores, acercando “mundos” diferentes a instancias de diálogos propositivos capaces de superar el status quo. Este perfil de articulador, co-inversor y facilitador, que emplea sus recursos, presencia local y relaciones con miles de aliados para incubar y escalar estrategias de cambio puede servir parademostrar cómo se pueden generalizar modelos de intervención donde todos los actores tienen la oportunidad y legitimidad de presentar su visión y de articular en conjunto con otros, nuevas versiones del bien público. Quizás desde esta mirada ética, realista y constructiva el paradigma del Desarrollo Sostenible logre superar sus inconsistencias.











Para ingresar un comentario debe iniciar su sesión como usuario registrado. Si aún no se ha registrado por favor haga click aquí