Entre las insólitas paradojas de América Latina se destaca el marcado contraste entre su gran riqueza hídrica y las cifras que atestiguan que 50 millones de sus habitantes carecen de agua potable. La distribución del agua en el continente refleja sus grandes asimetrías sociales y económicas. Las personas de escasos recursos de América Latina sufren los mismos problemas de escasez de agua que los habitantes de las zonas más áridas del planeta. Este hecho es especialmente desconcertante si consideramos que estamos hablando de una de las regiones más lluviosas de la tierra.
A través de inversiones iniciales, AVINA ha identificado soluciones comunitarias que están produciendo resultados tangibles, sostenibles y escalables para aumentar el acceso al agua.
Fortalecer a las organizaciones comunitarias y a sus asociaciones en áreas como liderazgo, gerencia y tecnología.
Crear redes nacionales y regionales para el intercambio de innovación, mejores prácticas y conocimientos técnicos.
Articular alianzas con los actores del sector público y privado para mejorar y expandir los servicios de agua.

Hasta la fecha AVINA mantiene vínculos con más de 150 aliados locales en 11 países de América Latina, Europa y Estados Unidos. La plataforma de trabajo de AVINA está compuesta por decenas de organizaciones comunitarias que gestionan el agua y por asociaciones de éstas que representan a miles de grupos de base en la región.
AVINA también trabaja con 90 organizaciones de la sociedad civil asociadas al tema del agua, 10 representantes del sector privado de la región, 16 gobiernos locales y nacionales, y seis técnicos y académicos. Además AVINA ha establecido vínculos con cinco representantes de agencias regionales de cooperación.
Los principales aliados internacionales de AVINA en este tema son:
Lograr el pleno reconocimiento social y político de las organizaciones comunitarias como actores del desarrollo local.
Refinar y promover las mejores prácticas para la capacidad de implementación (capacity building) de programas y proyectos.
AVINA promovió la realización de un diálogo entre las doce asociaciones que agrupan a las juntas de saneamiento de Paraguay, luego de un encuentro histórico y único donde se logró reunir a más de 280 representantes de dichas juntas en cuatro eventos regionales, en los que sus representantes compartieron ideas e inquietudes.
El capítulo del Movimiento de Agua y Juventud en Nicaragua incidió, a través de la articulación de actores estratégicos, en la pronta aprobación de esta Ley que es pionera en la región. Con esta ley se estará reconociendo la personería jurídica de más de 5.200 unidades comunitarias prestadoras de servicios de agua que se estarán incorporando como PYMES.
Para satisfacer nuestras necesidades básicas, necesitamos diariamente de 20 a 50 litros de agua libre de toda contaminación.
Un niño nacido en los países industrializados consume entre 30 y 50 veces más agua que un niño del mundo en desarrollo.
Cerca de mil millones de personas en el mundo no tienen acceso a agua potable.
Anualmente ocurren dos millones de muertes como consecuencia de la ingesta de agua no tratada, falta de higiene y saneamiento básico.
Cerca de 700 millones de personas están en riesgo de infectarse del parásito que causa la esquistosomiasis porque están expuestas a aguas infestadas durante sus actividades agrícolas, domésticas y/o recreativas.
Fuente: World Health Organization (Water Sanitation and Health, WSH)
Se calcula que en el mundo hay 260 millones de personas que sufren de esquistosomiasis, una enfermedad crónica parasitaria causada por gusanos.
Diariamente se producen seis mil muertes por diarrea, la mayoría de las víctimas son niños menores de cinco años.
La mayoría de estas personas viven en comunidades pobres sin acceso a agua potable ni saneamiento adecuado. Cada año 88 millones de niños son infectados por el parásito que causa esta enfermedad.
Más de 50 países todavía reportan a la Organización Mundial de la Salud casos de cólera.