La movilidad humana es un fenómeno constante y natural, que ha estado presente desde mucho antes del inicio de las civilizaciones. Millones de personas se mueven a diario de un lugar a otro, generando cambios importantes en las economías y culturas de las naciones de origen, tránsito y destino.
Las crisis económicas, la inestabilidad política y la frágil seguridad ciudadana, influyen en la decisión de las personas de migrar, con la expectativa de que el cambio de país, lugar o región mejorará sus perspectivas económicas, familiares, sociales y de calidad de vida.
El número de migrantes de América Latina en el mundo es equivalente a la población de países como Perú o Venezuela. La falta de un sistema que les permita acceder a sus derechos
Lograr que las migraciones sean una fuente de integración y prosperidad para América Latina, enlazando el trabajo colaborativo entre diferentes sectores de la sociedad a nivel local y global y canalizando sus esfuerzos hacia un marco regulatorio, institucional y ético de movilidad humana digna, formal, democrática, solidaria y sustentable.
Impulsar la mejora en políticas públicas, la protección de los derechos humanos de los migrantes y la generación de alternativas económicas que fortalezcan el desarrollo sostenible en las comunidades que son susceptibles a los efectos de las migraciones, mediante la construcción de relaciones de beneficio y colaboración entre los migrantes, sus comunidades, la sociedad civil, los Estados y las empresas.
Para alcanzar este objetivo a nivel continental, AVINA ha construido con sus aliados una estrategia con tres frentes principales:
Promover políticas públicas favorables: Apoyar procesos de incidencia en políticas públicas y el control social sobre la institucionalidad para mejorar continuamente el marco político y estratégico a favor de los migrantes.
A partir de Julio de 2011 Open Society Foundation, Fundación Ford y AVINA iniciarán una nueva etapa de alianza colaborativa enfocada en México y América Central, que busca lograr cambios sostenibles en políticas públicas que promuevan los derechos de los migrantes y contribuyan a la sostenibilidad económica de las comunidades de origen para que la migración pueda ser
¿Cómo aumentar la participación de una población migrante que no puede acceder o ejercer sus derechos ciudadanos? Los migrantes irregulares representan una de las poblaciones más vulnerables que existen y entre ellos resultan aún más afectados los niños, adultos mayores, personas con discapacidad, indígenas y mujeres, y otras comunidades.
¿Cómo hacer más objetivo y oportuno el debate? Existen posiciones polarizadas y contradictorias entre instituciones y personas involucradas alrededor de las dinámicas migratorias.
¿Cómo afectar las causas de manera sistémica y enfocada al mismo tiempo? La complejidad e interrelación con políticas
GEl FMMD es una instancia gubernamental de construcción de política pública internacional sobre migraciones que se reúne anualmente. El Instituto de Estudios y Divulgación Sobre Migración (INEDIM), aliado de AVINA, participó como miembro del Comité Ejecutivo Internacional de la Acción Global de los Pueblos sobre Migración, Desarrollo y Derechos Humanos (AGP), una instancia de la sociedad civil organizada que desde hace años busca incidir en las actividades del FMMD. Por primera vez los miembros de la AGP lograron ser reconocidos formalmente como actores independientes y legítimos en el marco de las actividades del FMMD realizado en noviembre de 2010 en México.
30 millones de Latinoamericanos son migrantes, representando el 13% del total mundial.
El número de migrantes de América Latina aumentó 20% entre los años 2000 y 2005, y sigue creciendo.
En América Latina los porcentajes más altos de personas que viven fuera de su país de origen corresponden a El Salvador (14,5), México (9,4), Nicaragua (9,6) y Uruguay (8,3).
La mayoría de los migrantes son personas menores de 30 años, especialmente entre los 20 y 29.
América Latina es la principal receptora de remesas del mundo, tanto en términos per cápita como de volumen con cifras comparables a la Inversión Extrajera Directa y muy superiores a la Asistencia Oficial al Desarrollo. En países como El Salvador, Nicaragua y Honduras las remesas representan el 14%, 11% y 10% del Producto Interno Bruto, respectivamente.
Cinco millones de personas sufren las dificultades del desplazamiento forzado por narcotraficantes y otros grupos armados ilegales.
El cambio climático está acelerando los flujos migratorios en México, Centroamérica, el nordeste de Brasil, la Cordillera de los Andes y las regiones de Patagonia y Cuyo.