Contexto
De acuerdo con proyecciones de la ONU, entre el 2007 y el 2050 la población urbana de nuestro planeta aumentará en 3.1 billones de personas. Este crecimiento resultará en un aumento del costo de la infraestructura existente, servicios gubernamentales, recursos naturales, emisiones y muchos otros aspectos críticos para la calidad de vida en las zonas urbanas.
América Latina es un líder en este fenómeno global. De las
Oportunidad identificada por Avina
Demostrar que la movilización y la coordinación entre los distintos sectores de la sociedad pueden transformar la gestión de las ciudades latinoamericanas, y al mismo tiempo, promover una administración pública que se oriente por indicadores y metas específicas que ayuden a mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos.
Estrategia de acción de Avina y sus aliados
Desde 2007, Avina ha apoyado el creciente movimiento “Ciudades Sustentables” de América Latina. La Red Latinoamericana por Ciudades Justas, Democráticas y Sustentables viene siendo una construcción colectiva de aliados en la región formada por 50 ciudades en diez países del continente, que llevan a cabo ejercicios de movilización, incidencia y monitoreo ciudadano de la gestión pública en pro de una mayor calidad de vida urbana. Iniciativas similares implementadas por aliados de Avina se efectúan en ciudades de 10 países: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Paraguay y Uruguay.
Los integrantes del movimiento de Ciudades Sustentables no sólo tratan de estimular la participación ciudadana en las decisiones municipales, sino también dar prioridad a las acciones que aliviarán la pobreza urbana en toda la región. El apoyo a la red de Ciudades Sustentables representa una oportunidad única, tanto para contribuir al cambio a nivel continental como para fortalecer los procesos e iniciativas locales.
Aumentar la inclusión política, social y económica a través de nuevos modelos de participación ciudadana.
Fortalecer la supervisión pública y rendición de cuentas mediante la adopción de indicadores para monitorear el progreso y facilitar el aprendizaje y el intercambio de información entre ciudades y países.
Promover prácticas urbanas innovadoras mediante el apoyo a proyectos pilotos de eficacia demostrable.
Invertir en la capacitación de líderes urbanos con el fin de promover la toma de conciencia ciudadana y el conocimiento de los problemas urbanos.
Alianzas
Avina Americas y Bill & Melinda Gates Foundation establecieron una alianza estratégica con el fin de fortalecer el movimiento de Ciudades Sustentables en América Latina. La estrategia se centra en aumentar la participación ciudadana, así como la inclusión social, política y económica de los grupos actualmente excluidos de los círculos de decisión política en las ciudades. Fundación Avina apoya el movimiento en América Latina y Avina Americas buscará

Desafíos
Refinar la metodología y desarrollar indicadores de calidad de vida urbana que puedan ser compartidos y comparados entre países.
Conectar e incorporar las mejores prácticas de otras regiones
Expandirse hacia Centro América, Venezuela y el Caribe.
Aumentar la conciencia y mejores prácticas en la adaptación al Cambio Climático en las ciudades latinoamericanas.
Algunos logros con nuestros aliados
Finalización de encuestas de opinión pública y de percepciones en 20 ciudades, como se señaló anteriormente.
Decreto del Plan de Metas en tres ciudades de Argentina: Mendoza, Córdoba y Maipú.
Declaración de la Reserva Forestal Thomas Van der Hammen en Bogotá, Colombia.
Decreto del Plan de metas en dos ciudades de Brasil: Campinas y Río de Janeiro.
Realización del II Encuentro de la Red de Ciudades Justas y Sustentables en Salvador, Brasil.
Nuevas redes de trabajos nacionales: Chile, Argentina, México, y Uruguay.
San Pablo, Brasil, y Valdivia, Chile, realizaron su segunda cuenta pública ciudadana.

Casi el 75% de los ciudadanos en América Latina tiene poca o ninguna confianza en los partidos políticos, a pesar de los avances señalados en el Índice de Democracia Electoral de la ONU en los últimos cuatro años. La mitad de los ciudadanos entrevistados en las encuestas regionales expresa que la democracia podría llevarse a cabo sin los partidos políticos.
De acuerdo al Informe sobre Desarrollo Humano más reciente, América Latina sigue siendo la región con mayores desigualdades del planeta. Esta disparidad representa un riesgo para la democracia en varios países de la región y refuerza la desconfianza de la población en las instituciones gubernamentales.
Las encuestas demuestran que la informalidad, la segregación socio-espacial, la exclusión social, la persistencia de la pobreza, la contaminación, los deficientes sistemas de transporte, y otros desafíos, se ven incrementados por el fenómeno del creciente éxodo rural hacia las ciudades en toda la región.
La desigualdad se manifiesta en los ingresos, apatía en la participación ciudadana, discriminación por género, dificultad de acceso a la tierra y representación política.






