Becas AVINA de Periodismo\Investigaciones publicadas

Conservación y Gestión de Recursos Naturales/Costas y Agua

 
Claudio Martínez, El Oso Producciones
Amanece en el Litoral. El agua comienza a brillar, los colores se encienden y dan paso a quienes van a vivir un nuevo día en la biodiversidad del humedal. Allí, en ese rincón de la Argentina, se refugian en el segundo sistema hídrico más grande de Sudamérica, la cultura y la naturaleza. Este sitio de 200 mil kilómetros cuadrados, que forma parte del sistema Pantanal-Paraguay-Paraná, representa la fuente de agua superficial más grande del país. El uso de los recursos, así como su conservación se convierten en dos factores indisociables para el desarrollo sustentable de las comunidades locales, las que se vinculan profundamente con las riquezas que les ofrecen el río y sus humedales.

Djenane Villanueva
Cuando el agua falta, la mujer es quien sufre las consecuencias y encabeza luchas y quejas para obtenerla. Pero su nexo con el recurso no se limita a eso. La mujer lidera investigaciones, es la primera en involucrarse en grupos para conservarla y su papel activo en las asociaciones rurales que administran el recurso la lleva a romper esquemas y revoluciona sus espacios. Sin embargo, sus aportes son como embudo al revés, no pasan de un punto y quién más sabe del recurso y lidia con su conservación suele quedarse al margen de las decisiones nacionales. Un cambio mejorará la distribución del agua en Costa Rica, la calidad de vida de miles de mujeres y por consiguiente de sus familias. Esta serie titulada “Mujer, guardiana del agua”, incluye 5 reportajes: Yo defiendo, Yo conservo, Yo investigo, Yo dirijo y Yo deseo. Mujeres líderes de diferentes partes del país, sectores y actividades encabezan las cuatro primeras historias para concluir con “Yo deseo”, que plantea la necesidad de mayor acceso y equidad en las decisiones relacionadas con el recurso hídrico, lo que representa una inversión en sobrevivencia… “un gesto amoroso con la naturaleza y con la vida”.

Julio Benegas Vidallet
Usamos más agua de la que entra al Acuífero Patiño, fuente principal en los alrededores de Asunción. Su contaminación y sobreexplotación nos recuerdan que todo cambió caóticamente en los últimos 30 años. En el Acuífero Patiño ingresan en forma anual unos 175.800 millones de litros de agua y se extraen 249.000 millones (dato del 2005). Si se sigue con esta inercia, en el 2035 habremos usado 60 % del total de la reserva, lo que pondría en difícil situación a ciudades donde las vetas de agua son menos profundas. Se estima que por esos años habitarían estas zonas más de cuatro millones de seres humanos. En ningún estudio realizado se han podido comprobar la profundidad del acuífero ni la cantidad total de la reserva, lo que dificulta determinar con precisión matemática las proyecciones. Y además se encuentran grandes fuentes de contaminación. Esta investigación aborda a profundidad las consecuencias de esta situación, así como los planes de gestión para su uso adecuado y los principales inconvenientes de ponerlos en práctica.

Ana María Ávila
El pulmón que provee de oxígeno a la ciudad de México y sus alrededores agoniza. El bosque que se encuentra al sur de la capital del país pierde de manera irreversible 2 por ciento de su superficie cada año. Si la tendencia continúa, morirán más de 300 especies endémicas y se perderá 70 por ciento del abasto de agua de la región. Parecería sarcasmo cuando un funcionario del gobierno de Distrito Federal dice, al tiempo que patea uno de los troncos y este se queda de lado pues carece de fuerza para volver a su sitio, que Topilejo es una de las áreas mejores conservadas de todo el bosque que abarca parte de la capital del país, un poco de Morelos y otro tanto del estado de México. Lo peor de todo, es que tiene razón.

Matilde Campodónico
¿Contamina o no contamina? La instalación de una planta de celulosa en territorio limítrofe enfrenta a Uruguay y Argentina en el conflicto más importante de su historia. Una población más preocupada por la recolección de basura que por la pérdida de recursos naturales. Medios de prensa que publican los vaivenes diplomáticos y no los informes técnicos. Un presidente que basa su tranquilidad en un trabajo científico que nadie vio. Curiosamente, la protección del medio ambiente aparenta ser el centro de un conflicto en el que la información ambiental brilla por su ausencia.

Stephen Ferry
Este foto-reportaje documenta la construcción de la represa de Ranchería en la Sierra Nevada de Santa Marta al norte de Colombia, como un ejemplo del problema que se genera por las visiones totalmente opuestas del desarrollo y de la naturaleza. Allí se enfrentan los intereses de un pueblo indígena tradicional – los Tayronas-, habitantes ancestrales de la Sierra Nevada y que se definen como guardianes del equilibrio natural del mundo, con los de los habitantes del departamento de la Guajira quienes identifican el progreso económico de la región con la construcción de la represa. Este conflicto es emblemático de un enfrentamiento mundial entre defensores del medio ambiente y protagonistas del desarrollo económico basado en la explotación de los recursos naturales.

Ramón Wilberto Nuila Coto
La ONU-Convención sobre Humedales declaró Sitio RAMSAR 1000 a las áreas protegidas de Honduras en el mar Pacífico en el Golfo de Fonseca. Son humedales, islas e islotes, bosques de mangle, lagunas de invierno, playas y bosque seco subtropical. La mayoría no es manejada adecuadamente. La pesca artesanal, producción de sal, empresas de camarón, caña de azúcar, sandía y melón para exportación, causan diversos impactos ambientales. Pobladores, que integran el Comité para la Defensa y Desarrollo de la Flora y Fauna del Golfo de Fonseca (CODDEFFAGOLF), luchan porque el estado y las empresas cumplan las leyes ambientales. En la zona se reportan bajos índices de desarrollo humano y altos avances de la desertificación. El Fondo Mundial para el Ambiente (GEF) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) divulgaron en 2006 un diagnóstico indicando que la situación socio ambiental en esta área es cada vez más crítica.

Claudio Savoia
Las aguas del río Uruguay discurren cansinamente desde las sierras gaúchas del sur brasileño hasta la naciente del Río de la Plata, unos 1.600 kilómetros abajo. Argentina, Brasil y Uruguay comparten la soberanía sobre el río –cuya cuenca tiene una superficie de 365.000 kilómetros cuadrados–, aunque sólo le dedicaron desinterés y olvido. La reciente instalación de una gigantesca fábrica de celulosa sobre las costas uruguayas provocó un grave conflicto diplomático con Argentina y desnudó un panorama complejo: a pesar de los discursos oficiales sobre la importancia de la defensa ambiental del río y su entorno, un relevamiento documental y una recorrida por distintos tramos de la cuenca revelaron una verdad incómoda: organismos públicos que superponen y descuidan sus funciones de control y protección, falta de políticas regionales y de coordinación entre las agencias medioambientales de los tres países, explotación descontrolada de los recursos naturales de la cuenca y desconocimiento de los agentes contaminantes de las aguas desmienten cualquier discurso e imponen una pregunta: ¿qué se puede hacer por el río Uruguay?

Walter Isaía
La expulsión de las empresas Betchel y Suez, convirtió la lucha por los recursos naturales en estrategia de articulación para los movimientos sociales bolivianos. En Buenos Aires comenzó a implementarse el marco regulatorio de la nueva empresa estatal AySA. En Uruguay, tras la reforma constitucional, se debaten los mecanismos de participación ciudadana en la gestión del agua. Estas iniciativas se enmarcan en un escenario regional donde los Estados retomaron el control de la mayoría de las empresas de agua. Ahora, se abren múltiples desafíos: la universalización del acceso, garantizar la participación social e implementar políticas públicas nacionales para el sector.

Patricio Segura
Pascua Lama. Tranque El Mauro. Celco Valdivia. Represas en Aysén…Un periodista hojea la prensa. Pregunta cuáles son los proyectos emblemáticos de la lucha socioambiental en el Chile de hoy. Los nombres se repiten: Barrick Gold, Familia Luksic, Angelini, Los Matte y Endesa Chile…Todos nombres que coparon la agenda de conflictos durante gran parte del Gobierno de Ricardo Lagos y que continúan con igual e incluso mayor fuerza hoy. Agricultores del Valle del Huasco. Pobladores de Caimanes. Los cisnes de Valdivia. La Patagonia chilena…Situaciones que han trascendido el ámbito local y nacional, resuenan internacionalmente y más de un dolor de cabeza han causado a los grandes inversionistas y al Gobierno. A pesar de su dispersión geográfica convergen en variables comunes y repiten esquemas cada día más recurrentes en este tipo de confrontaciones. El agua es el origen de todos ellos. El agua que en Chile abunda desigualmente distribuída. El agua que ya tiene dueño. El agua que es vida. El agua que es negocio. Esta investigación ahonda en un futuro que ya está aquí: “La Guerra del Agua”.

Marcos Guiotti
El gobierno brasileño inició las obras para llevar agua del río São Francisco a la región seca del nordeste. Serán dos canales con más de 600 km de extensión. La previsión inicial es una inversión de US $ 6 mil millones. El proyecto ha recibido críticas de especialistas, políticos y habitantes de las zonas costeras del río. El río São Francisco, también conocido como río de la integración nacional, fue descubierto en 1502. Hoy existen 5 represas que generan el 90% de la energía consumida en la región nordeste de Brasil. Sin embargo, el río está muy degradado y a lo largo de los años ha perdido volumen de agua. El “Velho Chico” tiene muchas historias y leyendas y forma parte de la vida de millares de brasileños.

Oscar Ugarte
La Reserva Chachi al Noroccidente de Ecuador, pertenece a la eco-región Chocó-Manabí con 132 mil kilómetros cuadrados y es uno de los 34 “zonas calientes” del planeta que albergan en su conjunto el 60% de la biodiversidad del mundo que están seriamente amenazadas. Desde el 2003, tres comunidades Chachi (Capulí, El Encanto y Corriente Grande que albergan unas 300 familias) trabajan en la construcción e implementación de un área comunal protegida. En el 2005 se firmó un acuerdo para designar voluntariamente 7.200 hectáreas de sus territorios para la conservación y una zona de amortiguamiento de 11.500 hectáreas para uso sostenible. Como compensación han comenzado a recibir ayuda internacional através de las organizaciones GTZ y Conservation International mediante un fondo fiduciario que llega a las comunidades en forma de servicios sociales y proyectos productivos. Esta investigación muestra los avances y resultados de esta experiencia.

Acceda a los últimos documentos recomendados.

ingresar