Comportamiento de la Pandemia en Latinoamérica es distinto entre países

El primer caso de coronavirus confirmado en América Latina se identificó en Brasil a fines de febrero, desde entonces, la pandemia se extendió a todos los países de la región habiéndose registrado más de 7.5 millones de personas infectadas y más de 530.000 personas fallecidas. El comportamiento de la pandemia ha sido heterogéneo entre los países latinoamericanos, en las últimas semanas, algunos de ellos registraron una disminución de contagios y fallecimientos (Chile, Guatemala, El Salvador), otros experimentaron un incremento de los mismos (Argentina, Paraguay, Costa Rica), o se encuentran en una meseta (Brasil, México).

Aún en aquellos países en los que se ha observado una disminución en la velocidad de propagación del virus, ésta no parece obedecer al hecho de haber alcanzado inmunidad de rebaño, porque si ese fuera el caso, se esperaría que la tasa de mortalidad acumulada debido a COVID-19 por millón de la población se estabilice en aproximadamente el mismo nivel en diferentes países (suponiendo números de reproducción básicos similares), pero esto no es lo que muestran los datos.

Por el contrario, parece ser que las discrepancias observadas entre países en cuanto al número de fallecimientos se explican por la rigurosidad de las intervenciones y el momento en el que fueron impuestas, sumadas a las medidas de protección que ha adoptado la población en la “nueva normalidad.” Esto significa que aún existe una gran cantidad de personas susceptibles a contraer la enfermedad, y, bajo este escenario, existe un alto riesgo de transmisión renovada a medida que las intervenciones o modificaciones de comportamiento se relajen.