AMPLIAR LA PARTICIPACIÓN DE LA SOCIEDAD CIVIL ES AMPLIAR LA DEMOCRACIA
Existe un antídoto para rescatar las democracias latinoamericanas del coma inducido en que se encuentran: la participación ciudadana. Parece un cuento trillado o una utopía imposible, como cualquier utopía, pero no lo es: es una demanda que se expresa en los grandes reclamos sociales y que podría resumirse en una manifiesta voluntad de incidencia de la ciudadanía sobre los espacios de poder. Hoy en día, esa voluntad, que toma las calles y ocupa los espacios virtuales, está comenzando a traducirse en iniciativas concretas que abren las instituciones estatales a la participación ciudadana en niveles que trascienden la emisión de un voto. En Brasil y en Colombia se están implementando dos iniciativas nacidas de la sociedad civil que buscan abrir espacios para la participación ciudadana que le permitan incidir en los temas centrales de la agenda pública. Son los casos del Laboratorio de Concejo Abierto (en adelante DemoLab), en Bogotá, y la Red de Advocacy Colaborativo (en adelante la RAC), en Brasil.


