
Justicia laboral para un mundo más digno
Bangladés y Pakistán avanzan a favor de la seguridad laboral en la industria textil.
A pesar de la puesta en marcha del Acuerdo Internacional para la Salud y la Seguridad en la Industria Textil y de la Confección en Bangladés, el cual fue firmado por las empresas del sector de la indumentaria en 2013, la industria siguió enfrentando riesgos estructurales graves en materia de seguridad laboral. En 2022, un total de 175 marcas firmaron un nuevo acuerdo legalmente vinculante que las comprometía a garantizar condiciones seguras mediante inspecciones independientes, reparaciones financiadas por las propias marcas y la desvinculación de fábricas que no cumplieran con los estándares mínimos. La extensión de este acuerdo a Pakistán abrió un nuevo frente de acción en otro país clave para el sector. Este avance fue posible gracias al trabajo de incidencia de un grupo de organizaciones de la sociedad civil, incluida Maquila Solidarity Network, las cuales acompañan la implementación de los compromisos contenidos dentro del Acuerdo. Tres años después, los resultados son visibles en ambos países.
Fundación Avina proporcionó apoyo financiero estratégico a Maquila Solidarity Network para respaldar su participación como firmante testimonial del Acuerdo y para acompañar el proceso de verificación de las medidas de seguridad implementadas en las fábricas. Este respaldo se tradujo en un fortalecimiento del capital social, la construcción de agendas compartidas y la consolidación de una visión unificadora entre organizaciones internacionales, marcas y actores sociales. En conjunto, se conformó un frente global orientado a promover condiciones de trabajo seguras y dignas en la industria de la confección.
Gracias a la implementación del Acuerdo, más de dos millones de personas trabajadoras, en su mayoría mujeres, cuentan hoy con condiciones laborales más seguras y un instrumento de rendición de cuentas empresarial. Hasta 2025, el Acuerdo ha permitido corregir más de 130.000 riesgos estructurales y de seguridad en aproximadamente 1.600 fábricas, contribuyendo a transformar una de las industrias más peligrosas del mundo. Más de 275 marcas globales se han adherido, generando un precedente significativo en materia de responsabilidad empresarial dentro de cadenas de suministro históricamente opacas. La relevancia de estos avances cobra aún mayor importancia al considerar el peso global de ambos países en la industria textil: Bangladés es el segundo mayor exportador de prendas del mundo, con casi el 7% del mercado, mientras que Pakistán ocupa el noveno lugar con una participación del 2,3%.
El Acuerdo tiene su origen en la tragedia del colapso del edificio Rana Plaza en 2013, lo que ocasionó la muerte de más de 1.100 trabajadores en Bangladés y marcó un punto de inflexión en la conciencia global sobre las condiciones laborales del sector. A partir de este hecho, se impulsó la creación de un marco jurídico más robusto basado en inspecciones independientes, reparaciones financiadas por las marcas y sanciones para las fábricas que no cumplieran con las exigencias de seguridad. La Maquila Solidarity Network, junto con la Campaña Ropa Limpia (CCC, por sus siglas en inglés), el Consorcio de los Derechos del Trabajador (WRC, por sus siglas en inglés) y la Unión Global de Trabajadores de la Confección, desempeñó un papel clave en las acciones de incidencia que posibilitaron que numerosas marcas globales suscribieran el acuerdo.
Este proceso redefine los parámetros de la responsabilidad empresarial en el siglo 21: cuando el compromiso con el trabajo decente en las cadenas de suministro se asume como una responsabilidad, se establecen nuevos estándares industriales que regulan las prácticas y salvan vidas.


