
En una de las regiones con mayor estrés hídrico de Chile, la comunidad de Quilicura está llevando a cabo una acción sin precedentes: reemplazar la inteligencia artificial por inteligencia humana durante un día para dar visibilidad a la huella hídrica oculta de la IA.
Nos sumamos a esta iniciativa, liderada por Corporación NGEN, una organización dedicada a la restauración, promoción y educación sobre el patrimonio natural de su comunidad.
El 31 de enero, la comuna lanza Quili.AI, una alternativa impulsada por personas, que invita a gente de todo el mundo a enviar las preguntas cotidianas que normalmente le harían a una máquina. En lugar de ser procesadas por centros de datos de alto consumo energético, cada consulta será respondida directamente por habitantes de Quilicura, apelando a la experiencia vivida, el conocimiento cultural y el criterio humano. Durante 24 horas no se utilizarán servidores, computación en la nube ni sistemas de refrigeración.
Desde Fundación Avina apoyamos esta campaña que da visibilidad a los impactos del uso generalizado de la inteligencia artificial en nuestra vida cotidiana. Siendo una de las primeras organizaciones del sector en contar con una política interna sobre el uso de la inteligencia artificial, reafirmamos nuestro compromiso institucional de que la tecnología debe respetar los derechos humanos, promover la equidad y contribuir a un futuro sostenible.
Conoce más sobre la iniciativa en: www.quili.ai




