
Innovación inclusiva para reducir la pobreza
Una metodología paraguaya que transforma vidas en más de 50 países
El Semáforo de Eliminación de la Pobreza nació en 2009 como una respuesta a una inquietud concreta de Fundación Paraguaya: ¿Cómo saber si sus programas ayudaban realmente a que las familias salieran de la pobreza? Frente a la limitación de los indicadores tradicionales se optó por una medición multidimensional que reflejara la percepción de las propias familias. El resultado fue una metodología basada en el respeto, la escucha y la acción que hoy se aplica en comunidades indígenas, barrios urbanos, asentamientos informales y zonas rurales, adaptándose a contextos culturales diversos en colaboración con más de mil organizaciones y empresas aliadas.
Fundación Avina fue un actor estratégico durante el proceso de desarrollo del Semáforo y durante la fase de consolidación y expansión. Avina acompañó el proceso de investigación para el diseño de la herramienta a través de financiamiento y de la articulación de Fundación Paraguaya con otros aliados de la región con conocimientos y experiencia relevantes para robustecer la propuesta metodológica (innovación y capital social). También apoyó la aplicación de un piloto de la herramienta en el norte argentino, lo que permitió introducir mejoras técnicas. Fundación Paraguaya es una aliada de larga data para Fundación Avina, con la que se han impulsado otras acciones y procesos colaborativos a lo largo de varias décadas.
El Semáforo de Eliminación de la Pobreza permite a las familias medir, visualizar y autogestionar sus condiciones de vida a partir de 50 indicadores distribuidos en 6 dimensiones del bienestar, empoderando a las familias para que sean protagonistas de su propio desarrollo. Utilizando un sistema de colores —verde (no carencia), amarillo (carencia) y rojo (carencia extrema)— la metodología ayuda a las familias a identificar y atender sus principales desafíos. Entre 2009 y 2024, y en colaboración con más de mil organizaciones y empresas aliadas, 516.400 familias de 59 países utilizaron el Semáforo con el objetivo de superar la pobreza multidimensional. En contextos comunitarios el Semáforo no solo diagnostica problemas, sino que los elementos que surgen del autodiagnóstico son accionables, actuando como disparadores de planes de acción familiar para la superación de la pobreza y como activadores de redes comunitarias y de colaboración interinstitucional, convirtiéndose en una herramienta central para programas integrales de capacitación, crédito y acompañamiento.
El crecimiento exponencial de su implementación (635% en los últimos 5 años) muestra su utilidad y su capacidad de escalabilidad y de adaptación a diversos contextos. El impacto es tangible: un estudio de 2024 realizado entre 20.000 mujeres emprendedoras en Paraguay, usuarias del Semáforo y de los programas de microfinanzas de Fundación Paraguaya, reveló que la pobreza extrema cayó del 10% al 3% en un año y que la pobreza por ingresos descendió del 54% al 33%. De igual manera, una investigación de Friendship Bridge que se llevó a cabo en 2022 entre familias que aplicaron el Semáforo en Guatemala demostró que los indicadores de pobreza se redujeron en promedio un 4%. Otros estudios realizados en Sudáfrica y Argentina también muestran disminuciones significativas de los indicadores rojos, con aumentos equivalentes en indicadores amarillos y verdes. Su efectividad está demostrada en contextos tan diversos como zonas rurales de África, barrios urbanos vulnerados de Estados Unidos, comunidades indígenas en América Latina y asentamientos romaníes en Europa del Este. El Semáforo se ha traducido a 25 idiomas, ha ganado más de 40 premios internacionales y es reconocido por instituciones como el World Summit Awards en India y el Miller Center for Social Entrepreneurship de la Universidad de Santa Clara, en California.
Foto: © Fundación Paraguaya


