30 años de impacto colaborativo

Nuestra Historia

Avina fue creada en 1994 por el empresario suizo Stephan Schmidheiny para contribuir al desarrollo sostenible. La organización latinoamericana Fundación Avina nace en 2001 con la misión de producir cambios a gran escala para el desarrollo sostenible de la región.

En sus inicios, Fundación Avina se orientó hacia la identificación, el acompañamiento y el desarrollo de liderazgos, relacionándose con referentes sociales y empresariales para fortalecer sus iniciativas a favor del desarrollo sostenible, en una etapa basada en la donación de recursos propios.

Posteriormente, se dio paso a una segunda etapa a partir del entendimiento de que, para lograr cambios sistémicos, era necesario fortalecer capacidades mediante la articulación de liderazgos en redes y espacios colectivos con alcance regional.

El aprendizaje generado y la expansión del impacto de esas redes y alianzas condujeron a una tercera etapa centrada en impulsar procesos colaborativos intersectoriales. Dichos procesos pasaron a incorporar alianzas orientadas a promover agendas de interés colectivo y requerían que los recursos propios fueran complementados por aportes de terceros comprometidos con la transformación sistémica.

Este enfoque permitió una ampliación del alcance geográfico. Sin dejar de ser una organización latinoamericana, Fundación Avina asumió una identidad vinculada al Sur Global, con presencia y acción en países de África. Las iniciativas son gestionadas por un equipo de más de 150 personas distribuidas en América Latina, Estados Unidos, Europa y África.

El trigésimo aniversario en 2024 encontró a Fundación Avina en una etapa de consolidación de procesos colaborativos e inicio de una nueva fase bajo el concepto de geopolítica colaborativa. Desde su origen, la fundación ha concebido la geopolítica como una estrategia de convergencia y colaboración, entendiendo el territorio latinoamericano como una unidad con identidad propia, más allá de la suma de nacionalidades, y considerando el territorio biológico en términos de biomas integrados. También se reconoce a los recursos desde la perspectiva de los territorios y sus poblaciones, estableciendo vínculos con alianzas que abordan la geopolítica desde una lógica colaborativa.

Esta visión ha permitido diseñar nuevas estrategias y enfoques orientados a acelerar procesos y acciones que reduzcan las asimetrías de poder, fomentando transformaciones más potentes e inclusivas a través de la colaboración.

La Gobernabilidad de Fundación Avina:

desde su creación a la actualidad

Con el propósito de promover el liderazgo social y empresarial en sustentabilidad e inclusión social, el empresario suizo Stephan Schmidheiny fundó Avina en 1994 y fue su presidente hasta 2002.

En 2003 se retiró de Fundación Avina y para garantizar su permanencia estableció el fideicomiso VIVA Trust constituido con una donación irrevocable de sus acciones en Grupo Nueva, representando todas sus inversiones productivas en Latinoamérica.

La gobernanza y administración del fideicomiso son, por ley, independientes de su fundador, así que desde 2003, Stephan Schmidheiny no tiene ninguna participación directa en VIVA Trust o en la Fundación Avina. Esta estructura de gobernanza independiente concreta su deseo de dejar un legado permanente en América Latina que transcienda su persona.

La gobernanza de Fundación Avina también exigía en términos de sustentabilidad organizacional reducir la dependencia financiera del fideicomiso a partir de una estrategia de diversificación de fuentes de financiamiento, por lo que en la actualidad VIVA Trust es una de las numerosas fuentes de financiación de la Fundación Avina.

La Fundación Avina se enorgullece de ser legado de Stephan Schmidheiny, líder de la Cumbre de la ONU de 1992 en Río, respetado defensor mundial de la responsabilidad social empresarial y generoso donante de muchas de las organizaciones más destacadas que promueven la sustentabilidad en Latinoamérica y en todo el mundo.

Legados

En Fundación Avina decimos que el impacto, cuando nace de la colaboración, genera cambios de una calidad distinta.​

Nos gusta decir que el Impacto Colaborativo (así lo llamamos) modifica de tal manera el statu quo que el cambio se vuelve verdaderamente sistémico y ya no hay vuelta atrás.​

Sí, en Avina nos gusta decirlo. ¿Pero podemos comprobarlo? Sobre esta simple pregunta desarrollamos el Proyecto Legados. visión.

Comunidades de impacto

En estos 30 años de trayectoria, nos enorgullecen las comunidades de impacto que se hen creado en torno a los procesos que impulsamos.​

El futuro

En Fundación Avina, trabajamos para construir futuros donde la cooperación, la diplomacia cívica y el cuidado de los bienes comunes sean la base de la convivencia global.

¿Pero cómo debería lucir el mundo en 30 años si el cambio sistémico que propone Avina se realiza?

Acción Climática

Mundo Re-generado

Lo que hoy es un mundo de miedos y disputas, en 30 años estará transformado en un mundo en plena regeneración ambiental, social y cultural, donde todas las personas participan y son aceptadas tal como son, y donde la esperanza y la colaboración marcan el tono de las relaciones.

Innovación Democrática

Un mundo cuidado para un planeta sanado.

Un mundo donde las transacciones agreguen valor ético individual y colectivo para garantizar la dignidad de todos los sujetos de derecho (seres vivos y recursos naturales) donde los bienes públicos y comunes construyan un planeta en el cual la biotecnosociodiversidad esté al servicio del cuidado del cercano, del lejano, del desconocido, del entorno, de la inteligencia colectiva y de la sabiduría ancestral.

Economía Justa y Regenerativa

Sistemas productivos para la dignidad humana.

En un mundo donde ya nadie recuerda porque alguna vez hablamos de “norte” y “sur” como sinónimos de “riqueza” y “pobreza”, la sociedad global, a través de sistemas productivos que aprovechan la innovación y la tecnología, pero también las capacidades y el trabajo humano (con cuidado y respeto de los derechos y la dignidad de todos habitantes de la tierra), genera valor, prosperidad y productos y servicios para atender las necesidades de todos los seres humanos, en armonía con los ecosistemas naturales, regenerando biomas, suelos y cuerpos de agua, y con riguroso cuidado de los limites planetarios.